http://www.youtube.com/watch?v=Mc7buYZX1kk

Veamos las diferencias. El vídeo que aparece arriba tiene apenas 24horas. La policía carga y apalea a los manifestantes. This is Spain.

Este otro vídeo del Diario Vasco muestra cómo la policía alemana se une a los manifestantes hace apenas dos meses. En las imágenes se quitan los cascos y caminan junto a ellos.

No pretendo glorificar a nadie, pero estamos hartos de una violencia en muchos casos injustificada. Y nos estamos acostumbrando a digerir excusas tras el apaleamiento de niños o ancianos. Potenciales peligros públicos. Casos de Valencia o ayer en Madrid.

Algunos dirían que tenemos la policía que nos merecemos. Lo que es seguro es que tenemos una policía a la altura de nuestro Gobierno; marionetas. 

Ya lo avisa el Secretario General del Sindicato Unificado de la Policía: “Policías con corazón para gente decente”. Lo que me provoca la duda de qué entiende por “gente decente” y quién lo dictamina. Este señor legitimaba ayer las agresiones y daba muestras de diálogo en twitter (mofándose, con espíritu de revanchamostrándose sexista o hablando de vencedores y vencidos).

Si yo hablara así sobre mi trabajo, seguro que al día siguiente estaba de patitas en la calle. 

Y es que si nuestros mecanismos democráticos (fraude, corrupción, enchufismo, y un largo etcétera) están podridos también lo está nuestra policía. Una policía de hace 50 años. 

Creo que no es de recibo. Ayer me fui a la cama muy triste. Me entristecen muchas cosas. Y no es el qué, sino el cómo.

Me entristece la deriva en la que nos hayamos inmersos. Me entristece que los diputados aplaudan los recortes en el Parlamento. El silencio debiera haber sido SEPULCRAL. Me entristece que sigamos en el escenario del revanchismo político y el “tú más” de los últimos meses (¿solo meses?). Nos jugamos demasiado como para pensar en los votos, (yo vs tú) pero es que sinceramente creo que no lo saben hacer de otra forma. Instaurados en la lucha no saldremos de ésta. Me entristece mucho, porque no están a la altura.

Sigo insistiendo en lo mismo, de esto no se sale con una mano invisible. No va a venir nadie a salvarnos, solo a ahondar en el hoyo. Saldremos de ésta con microcambios, demostrando que se pueden cambiar las cosas desde uno mismo.

Desde LxS estamos difundiendo historias que merecen la pena relatar. Historias de microcambios y formas de hacer diferentes que pueden ayudar a ver un mundo mejor. Ésa es nuestra apuesta, difundir y dar a conocer que “otros estilos” son posibles, válidos y honorables.

Ayer me fui a la cama triste, porque lo global está demasiado podrido como para cambiarlo desde la cima. Pero ilusionado, porque uno a uno, se están haciendo cosas honorables y veo que nuestro futuro como generación será a todas luces mucho más responsable que el que acabamos de heredar.

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