Consciencia, justicia y guerras de banderas.

Energy follows attention. Wherever you place your attention, that is where the energy of the system will go. This means that we need to shift our attention from what we are trying to avoid to what we want to bring into reality.

(*)

Reconozco que me abochorno con frecuencia en periodo de campaña electoral: la guerra de las banderas, el traspiés de Rajoy en directo, los bailes del PSC, el sí o no del Barcelona en la liga española… ya me pueden perdonar, pero con discusiones como estas, de altos vuelos, se me cae la cara de vergüenza. ¿Dónde queda el debate inteligente? Hay que rascar demasiado para encontrar propuestas de valor. Los políticos, los medios y la sociedad retratados. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?

Mientras esto sucede, mientras mantenemos la lupa enfocando nimiedades, la complejidad y la incertidumbre se acrecientan, los riesgos y puntos ciegos de nuestro sistema se enquistan e intentamos resolver los retos del mañana con soluciones del ayer. En su libro “Leading from the emerging future” Otto Scharmer habla de la necesidad de elaborar sistemas (y participantes) más conscientes. Distingue cuatro momentos en esta evolución (cuatro niveles de consciencia) que se encuentran dando respuesta a los retos socioeconómicos:

  • 1.0 – Sistemas basados en el pensamiento y coordinación centralizada y jerárquica. “Traditional awareness and hierarchical thinking”
  • 2.0 – Sistemas basados en la maximización de los resultados de la lógica del mercado, el propio interés y el bienestar individual. “Ego system awareness and me-centric thinking”.
  • 3.0 – Sistemas basados en la negociación y el bienestar de los distintos grupos de interés. “Institutional stakeholder awareness and the well being of key stakeholders”
  • 4.0 – Sistemas basados en el bien común colectivo y ecosistemas que co-crean mejores resultados para el conjunto. “Eco-system awareness and the well-being as a whole”.

Cuatro etapas de una evolución que coexisten y se entremezclan, que avanzan y retroceden marcadas por el nivel de consciencia de quienes operamos en el sistema (Scharmer se refiere a los líderes, promotores del cambio, gestores, gobierno, sociedad civil, consumidores, inversores, comunidades… tú y yo). 

Centrándonos en el desarrollo organizacional, si no queremos malgastar nuestra energía en guerras de banderas (egos), algo que tantas veces sucede, quizás deba ser uno de los retos estratégicos: incrementemos el nivel de consciencia de las personas. Difícilmente cambiaremos nuestros procesos, difícilmente seremos capaces de innovar y anticiparnos a retos y soluciones futuras, difícilmente nos comportaremos de una manera distinta como sistema si no impactamos en la calidad de la atención de las personas; si no trabajamos la evolución desde el bienestar individual al bienestar y la justicia del sistema en su globalidad.

Solemos decir que la justicia debe ser una exigencia absoluta. En sistemas con mecanismos y recursos para evolucionar hacia estadios más justos y solidarios, quizás lo pendiente sea la voluntad y la consciencia para recorrer con valentía los pasos necesarios.


(*) La fotografía inspira. #egunon! – Una vez más, la he robado del instagram de mi amigo Josu Torrealday, https://instagram.com/p/6o0upBRkhg/ | También puedes acceder a su web aquí

Leave a Comment

Your email address will not be published.