Personalmente, estoy convencido de que más de un ochenta por ciento de nuestra actividad mental es irrelevante y prescindible, más aún, contraproducente. Es mucho más saludable pensar menos y fiarse más de la intuición, del primer impulso. Cuando reflexionamos solemos complicar las cosas, que suelen presentarse nítidas y claras en un primer momento. Casi ninguna reflexión mueve a la acción; la mayoría conduce a la parálisis. Es más, reflexionamos para paralizarnos, para encontrar un motivo que justifique nuestra inacción.

Pablo d’Ors | Biografía del silencio

Llenar la cabeza de palabras. Vaciar la cabeza de palabras. Actuar.

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